Estimad@s amig@s:
Lamentablemente el conflicto que mantienen hace varios años ya, tanto Quilapayún como Inti-Illimani, termina salpicando injustamente a todos lados, y más lamentablemente aún, crea la sensación entre el público de que simplemente se trata de "tomar partido" y asumir posiciones entre adversarios. Es la peor consecuencia que tiene en lo inmediato una situación que nadie habría imaginado siquiera hace diez años. Y debemos decir que la prensa nacional, desinformada y orientada a la farándula más rasca, ha hecho los peores aportes al convertirse en tribuna de epítetos que no quisiéramos nunca haber conocido, en lugar de informar, por ejemplo, de diferencias musicales: prácticamente ninguna nota que hemos leído está exenta de imprecisiones y errores que es difícil no tomar como intencionales, o que derechamente nos hacen pensar que el público definitivamente maneja mejor la información artística nacional que muchos burros que se dicen especialistas. Duele constatar que NO existen críticos autorizados, (o interesados en ser rigurosos) en los medios de mayor tiraje, salvo honrosas excepciones o iniciativas casi particulares, y que producto de esa desinformación que no podríamos llamar casual, actualmente nuestra música es bastante desconocida por su valor intrínseco, y para colmo, los llamados a difundirla o propagarla, están más interesados en asistir a la destrucción de las relaciones amistosas entre quienes fueron compañeros, en lugar de exaltar las cualidades de la producción artística de cada cuál. Siempre hay gente más dispuesta a avivar una pelea que a pacificar a los adversarios. Pues bien, objetivamente, debemos concordar en que en las cuatro formaciones hay históricos que no lo son, asi como hay otros que siéndolo son relativizados, y peor aún, hay músicos jóvenes de talento indiscutido que deben aguantar insultos y críticas enormemente injustas, o que siendo apenas mayores de treinta, celebran cuarenta años de actividad. Nadie podría arrojar la primera piedra sin estar profundamente interiorizado del tema, es decir, si no es protagonista. No sería mejor decir que todos son buenos músicos en lo suyo per se?

Esta situación inédita y trágica, no debe hacernos perder de vista que el origen del conflicto siempre es más absurdo que su solución.
En una situación normal, jamás el señor Troncoso habría pasado a integrar el condimento de este reality. Jamás el productor tendría más relevancia o repercusión que los artistas a quienes representa, y jamás existiría entre quienes no lo conocemos personalmente, esta incertidumbre de no entender dónde empiezan los rumores, y cuáles son las certezas acerca de su actualmente cuestionado - y defendido- proceder. Sólo podemos decir que nunca hemos trabajado con él, y que probablemente ni nos ubique, o sólo de nombre, o que nos considere sus adversarios, siguiendo la grave lógica de los buenos y los malos, pero esto es una suposición, pues para contactarnos con sus representados, lo hemos hecho personalmente, como cuando grabamos con Ismael por nuestra amistad con su padre, Willy, lo que ciertamente, buscaba homenajearlo a él y al conjunto que integró, y no tomar posiciones en el conflicto actual, como cualquiera que lea la carátula de nuestro CD "Cruzando Territorios" puede constatar (Ver en BLOG). Es un dato para los que sólo hablan por hablar... Y si Ismael o cualquiera de los más de 30 músicos aludidos tuviese algo malo que decirnos, ya lo habría hecho, sin duda, y personalmente, sin enviar emisarios (que de paso hay que decir que han proliferado últimamente, porque la gente cree que con eso de alguna manera ayuda, o se destaca).
En estos momentos, la gente cree lo que quiere creer, y esas reacciones por desgracia se irán extendiendo. Este conflicto, como un divorcio, es personal entre los que lo mantienen y no nos atañe en absoluto, aunque les parezca una opción cómoda: no podemos hacernos cargo de lo que dicen acerca de nosotros personas que no nos conocen, menos si lo dan todo por hecho. Nos da igual. Especialmente si sus intenciones son situarnos en tal o cual bando, y menos aún, si a los que se supone hemos "traicionado" o "apoyado", no han tenido ninguna mención directa sobre los supuestos "agravios" o "tributos" nuestros, pudiendo hacerlas directamente: tenemos mails y domicilio conocido. Tal vez sería una opción sacar ventajas de esto, algunos querrán creerlo así, pero quién cree de verdad que Quilapayún o Inti-Illimani van a recurrir a nosotros para legitimarse, aún con este conflicto a cuestas...? no somos así de pretenciosos ni influyentes... Creemos que es infinitamente más importante recordar que tenemos enemigos comunes que no podemos perder de vista por estos asuntos. De lo contrario, dónde se detiene esto? Nosotros sabemos muy bien como empezó, y no lo olvidamos.
Nosotros estamos en la música por amor a ella y por respeto a nuestras tradiciones, y por admiración, además, a lo que nuestros compatriotas de muchas generaciones han creado y aportado a nuestro imaginario y al del mundo. Quilapayún e Inti-Illimani, sin apellidos, forman parte de ese bagaje, pero no son los únicos, de ninguna manera. No estamos en esto por otras razones que las artísticas, pues del ´90 al ´00, prácticamente pagamos por tocar, y actualmente no podemos vivir aún de esto, aunque haya personas que irresponsablemente se dedican a criticarnos por cosas que suponen y dan por hechas, como que estamos al alero del gobierno, o como que nos forramos, o que somos de tal partido o de tal manera, sólo porque atan cabos o porque se les ocurrió. Ante esa caza de brujas, propia de verdaderas "barras bravas", simplemente, nos da risa, y no nos hacemos cargo, pues creemos que es la mejor manera de contribuir a que ese conflicto no perdure de forma artificial, ni se extienda, pues daña la convivencia entre todos los demás músicos, perjudica ampliamente al medio en que escasamente podemos desenvolvernos, y faranduliza nuestro quehacer, tal vez la peor consecuencia de todas. Nos atrevemos a decir que no hay antecedentes de una situación similar en el pasado, por lo menos con agrupaciones de tanta importancia, y por lo mismo, debiéramos todos entender que éste no es un problema de solución conocida, y que con mayor razón, sólo les atañe encontrarla a quienes participan de él. Muchos querrán leer entre líneas, pero esto en definitiva, es lo central para nosotros, pese a la enorme tentación de subir a un pedestal para dar veredicto.Esta prescindencia no tiene nada que ver con que seamos críticos o no en lo artístico y musical. De hecho, en nuestro conjunto hay amigos personales de cada "bando" en disputa, tenemos cada uno preferencias y apreciaciones distintas del tema, pero en grupo tenemos un objetivo superior, y por ello creemos que es un logro y un aporte que hayamos decidido no tomar partido, y por lo mismo, hemos sentido en carne propia la incomprensión de muchos amigos o del público que se dice de izquierda pero nos aplica sin dudar la lógica de Bush: " o estás conmigo, o estás contra mi". Con todo respeto, creemos que esa frase como su simiesco autor pasarán a la historia como algo desafortunado. Pero no podemos culpar a la gente que se hace eco de lo que ve en los medios, y que por lo mismo cree que sí existe de verdad el eje del mal. Y así, personas que no nos conocen, se permiten tratarnos de traidores por grabar con uno y tocar con otro, cuando lo único que queremos proyectar, es que es infinitamente más productivo tender puentes que derribarlos, especialmente cuando no abundan los músicos que se sienten parte de la Nueva Canción chilena, o de la Canción chilena, a secas... Pensamos que contribuir a causar la extinción de una especie en peligro, sin una razón real de peso, es inmoral e irresponsable. No es posible que le cantemos a Salvador Allende sin entender el fondo profundo de su mensaje unitario, que aún no cristaliza en nuestra sociedad, y que en todo este tiempo, aún no encuentra un digno sucesor en La Moneda.
Nosotros, con el enorme riesgo en cuanto a la incomprensión que conlleva, y que ya hemos comenzado a sentir, hemos decidido estar por sobre este llamado "conflicto", pues nos parece que de todo esto hay que sacar una lección, y es que la unidad tiene que ver con la armonía y viceversa. Nuestra idea de solución pasa por que se junten los viejos, y hagan un grupo histórico, y que los jóvenes sean el "nuevo". Es fácil, ideal y bonito. Pero proponer eso públicamente es una falta de respeto con los músicos y su trayectoria, toda vez que los cuatro conjuntos, válidos o no, reales, oportunistas o falsos, nuevos o históricos, etc. etc., son de adultos, y no necesitan nuestras opiniones, aunque las tenemos, acerca de sus problemas personales. Nosotros tampoco necesitamos opinólogos, dicho sea de paso. Probablemente lograríamos que todos se unieran, pero contra nosotros, lo que estaría al borde de la esquizofrenia. En el fondo, para quienes no participan de los intereses en disputa, debiera primar la buena educación y el recato.No somos un "grupo de conversación", aunque no eludimos el debate, y tratamos siempre de mostrar lo que valemos en escena, fundamentalmente.
Insistimos en que estos son problemas privados, cuyas repercusiones son las públicas! Por lo tanto, seguiremos aceptando opiniones " a favor" o "en contra", de todos quienes quieran ser nuestros "amigos", y nos cuidaremos de guardar el debido tacto y respeto en nuestras propias opiniones grupales, sin prescindir de nuestras apreciaciones personales en sus respectivos contextos. Y punto. De lo contrario, debiéramos esperar que todo el mundo comente sin ningún respeto, como está sucediendo, cuales integrantes de nuestro conjunto son "válidos", y cuales no... pueden decir lo que quieran de nuestro aporte artístico, pues trabajamos para entregar eso, y ésa es nuestra contribución y medida, no nuestras preferencias en el ámbito privado y gustos individuales, salvo cuando están plasmados en nuestras creaciones, por favor.
Cuando toquemos con Los Quincheros, con Patricia Maldonado, o con otros más que cantaban en los cumpleaños de Pinochet, o con personas que no tienen nada que ver con lo que hacemos, PUES SI, pueden decirnos lo peor. Pero es justamente esta gente la que heredó por gracia la cobertura en televisión, por ejemplo... y no los que peleamos concretamente por recuperar esos espacios! Porqué no nos concentramos en esos debates? Napalé representa a toda una generación de artistas que simplemente, no existe para los medios que manejan la información en Chile. Y tocar con nosotros, a la postre, es un acto de valentía, en ese sentido. Un verdadero riesgo.

Si ya entramos a una lista negra, (palabra que nos avergüenza pues nos remite al Mc Carthysmo, y a las prácticas del propio Pinochet), que entren también todos los que hayan colaborado con nosotros, entre los que se cuentan nombres de amigos nuestros que se repiten como técnicos, roadies, productores, incluso espectadores, en los cuatro elencos, en el pasado y presente. Pero como no nos consta fehacientemente que esa lista exista, o que alguien la esté propiciando, no pisaremos el palito. No creemos posible que nuestra historia reciente se olvide así de fácilmente!
Respetamos todas las opiniones, porque luchamos para ello (y no es un eufemismo), en un país donde no era posible opinar ni vivir, ni crear libremente. Cantamos arriesgando algo más que "ventas de discos" (en promedio nuestros tirajes son entre 500 y 1000 unidades por título!) porque Quilapayún e Inti-Illimani volvieran a Chile, y no nos da ningún placer ver esta situación hoy. En MySpace, por ejemplo, nos preciamos de tener como amigos a los dos conjuntos, o a los cuatro que usan nombres iguales. Es un símbolo, tal vez inútil, pero el tiempo al final siempre da un veredicto. Cada uno de nosotros en lo interno, piensa o define quién es quién en este problema, o quién tiene "la razón", pero Napalé somos todos, los ocho, y no es cosa de votar por una mayoría (aunque la hay) en algo tan delicado y complejo, pues somos una cooperativa, y respetamos a TODOS nuestros colegas, toda vez que no nos consta responsablemente que nos estén deseando mal con prácticas absurdas. Hasta hoy, al menos. Cuando tocamos con Rodolfo Parada y Patricio Wang, sin percibir ninguna remuneración por propia voluntad, nunca ellos nos manifestaron ningún tipo de comentario odioso por haber grabado un tema de Eduardo Carrasco, y más aún, nos dijeron claramente que nuestro repertorio y decisiones artísticas, eran de completa atribución nuestra. Creemos que esa es la postura que todos debemos tener, concretamente, aunque sólo mencionar esos apellidos nos sitúe en una supuesta tienda de campaña.
Estamos para compartir escenario con cualquiera que responsablemente quiera hacerlo, y que esté dispuesto a considerar nuestro trabajo y su valor intrínseco, y no creemos que por existir esta disputa, todos los demás debamos preferir a uno y encontrar todo malo en "el otro". Es más, nuestros jueces rara vez son garantía de juicio justo o de sabiduría, mal quisiéramos ser jueces en este conflicto, y sabemos que jamás en un fallo de esta naturaleza, habrá lo que entendemos por justicia, pues aquí con esto, lo hemos visto, perdemos los chilenos, y eso es lo más trágico de todo, ver cómo la gente se solaza en fomentar y asistir al desencuentro, que evidentemente, era algo evitable. De hecho, aunque lo dudamos, estas simples líneas pueden acarrearnos el malestar de todos los involucrados, pero qué quieren? Tenemos individualmente opiniones mucho más radicales y tajantes, incluso opuestas, pero les interesan? son útiles al bien superior de la música chilena? Se puede hacer algo mejor que seguir creando??
Nuestro conjunto es producto de una visión común, de nuestro esfuerzo creativo y no el resultado de la conveniencia de estar al lado de uno u otro bando, lo que en Chile puede ser hasta pecado: por nosotros, toquemos todos juntos, pero sabemos que eso probablemente ya no ocurrirá ni será posible. Y es sumamente triste que no se comprenda así. Pero no es por nosotros que no sucederá. Y mientras tanto, tocaremos con quién queramos, con quienes nos acepten como somos, tal como hemos hecho hasta ahora, y sin pedir la bendición de nadie. Esta es la primera ocasión que tenemos de dar nuestra opinión sobre estos asuntos, y probablemente la última.
Preferimos colaborar a construir, que a destruir este camino en común. Y hemos compartido escenario libremente porque nuestra música tiene que ver precisamente con ese espíritu libertario. Habrá gente que lo entienda, gente que no. Valoramos sus opiniones. Hoy Chile se manifiesta bipolarmente, en todo sentido, reproduciendo un rasgo mercantil aplastante, como lo es la extensión de los duopolios económicos en las preferencias culturales de nuestro país: o eres del Colo o la Chile, flaite o cuico, de tal Inti o de tal Quila, de santiago o provincias. No habría problema si por tener preferencias uno no se ganara el odio de todo un sector por pequeñeces. Eso es, a todas luces, un retroceso. Hemos trabajado casi 27 años continuos, bajo nuestro propio alero, y no necesitamos ni solicitamos prensa amarilla. Merecemos y exigimos el derecho de crear en paz, y el respeto a nuestras propias canas.
Tenemos nuestra historia, y repetimos, quisiéramos ser valorados por nuestra música y aportes. Es fácil decir que no aportamos nada a quien no revisa nuestro catálogo.
Creemos que hubo muchas formas de evitar llegar a esto, pero no se pudo, o no se quiso, pero para eso cada uno tiene su conciencia, y eso es suficiente. No es necesario llegar a una verdad absoluta. La prueba es que ha habido fallos judiciales, y la gente sigue creyendo, antes o después, lo que creía de antemano. Y eso seguirá así.

Son las religiones las que se adjudican el monopolio de la verdad. No creemos ser portadores de la verdad, ni menos, fanáticos religiosos, de hecho, como cualquiera, somos bastante falibles... El único motivo que tenemos para hacer lo que hacemos, es creer en nuestro trabajo, y en nuestra entrega artística, y eso es lo que queremos mostrar a TODOS nuestros compatriotas. Cuando alguien escriba algo en nuestros canales de opinión, que no sea del gusto de alguien, esperamos que sea la primera reacción del ofendido, dirigirse primero a ESA persona.
Porque son nuestras palabras las que firmamos responsablemente y las únicas de las que nos hacemos cargo.
El resto, es puro cahuín.
Un abrazo fraternal a tod@s.
Napalé, agosto de 2008.




















































